“Reconozcan la pornografía por lo que es—un vicio fabricado de fango e inmoralidad, la participación en la cual sólo conduce a la miseria, degradación y pesar. Esta Iglesia espera que ustedes que han tomado sobre sí el nombre del Señor Jesucristo caminen en la luz de la virtud y disfruten de la fortaleza, la libertad, la edificación que proviene de ello».

(“A un hombre que ha hecho lo que esta Iglesia espera de cada uno de nosotros», Discursos de la BYU 1995-96-versión en Inglés, 17 octubre 1996, p. 53).