Feed on
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘Historias acerca de Gordon B. Hinckley’ Category

Cuando Paul McNabb era misionero en Japón, él conoció al élder Gordon B. Hinckley en una conferencia misional. Él recuerda la amabilidad del élder Hinckley, quién en ese tiempo era un apóstol: “Conocí a Gordon B. Hinckley una vez cuando hacía misión en Japón a mediados de los 70. Después de hablar con los misioneros [...]

Lea el artículo completo »

“Han pasado casi sesenta años desde que mi madre falleció. En ese tiempo yo era un estudiante universitario. He olvidado mucho de lo que estaba estudiando en ese entonces, pero los recuerdos de esos últimos meses en la vida de mi madre siguen frescos, al igual que las memorias de años anteriores. Espero que supiera [...]

Lea el artículo completo »

“Cuando era un niño que crecía en Salt Lake City, la mayoría de las casas se calentaban con estufas a carbón. Como resultado, salía humo negro de casi todas las chimeneas. Cuando se acercaba el invierno, había hollín y suciedad por todas partes, tanto por dentro como por fuera de la casa. Había un ritual [...]

Lea el artículo completo »

El Presidente de la Misión Europea, Joseph F. Merrill, le pidió a uno de sus misioneros retornados preparar un breve informe para el Presidente Heber J. Grant respecto a los asuntos de la misión. Mientras el misionero, Gordon B. Hinckley, entraba a la oficina de la Primera Presidencia, se le dijo que tendría quince minutos [...]

Lea el artículo completo »

 “Cuando salí a la misión, mi padre me dio una pequeña tarjeta con un versículo del Nuevo Testamento, las palabras del Señor a siervo del centurión que trajo noticias respecto a la hija del centurión.  Aquellas palabras. “No temas, cree solamente”.  Recomiendo aquellas palabras a cada uno de nosotros, mis hermanos y hermanas.  Ustedes no [...]

Lea el artículo completo »

“Cuando se anunció que se construiría un templo en [Denver] y se había seleccionado un terreno sobre el cual se edificaría, se levantó la oposición en contra nuestra. Desistimos de ese terreno y buscamos otro. Nuevamente hubo obstáculos. Pero estábamos determinados a continuar, poniendo nuestra confianza en el Señor, en que Él nos guiaría a [...]

Lea el artículo completo »